Mostrando entradas con la etiqueta blog martin kong. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta blog martin kong. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de abril de 2008

El Médico, La Muerte y el Morir



La muerte, como episodio final de la vida, es un evento tan natural y frecuente como el nacimiento. Como fenómeno biológico, y como proceso clínico debería tener su lugar en la formacion y en el bagaje de conocimientos del médico. Pero se le discute tan poco que hasta parece un tema tabú.Y el profesional de la salud suele estar tan impreparado psicológicamente y médicamente para manejarlo, que su actuación puede no ir en beneficio del paciente, cuando no abandona discretamente el escenario y a su paciente.

No es un hecho aislado que, a pesar de todos sus esfuerzos, el médico vé que el balance inclina a su paciente hacia la muerte. La muerte emerge a veces como el episodio final de un evento fulminante; otras veces el médico tiene que ver con pesar que su paciente agoniza y ocasionalmente deberá observar con impotencia que sus esfuerzos son vanos y que el final

La muerte es el final misericordioso y natural de la senectud extrema. Pero morir puede ser dificil y a veces doloroso, más aún cuando el paciente se niega a admitir y aceptar que está próximo a morir El médico deberá aprender a afrontar esta contingencia con filosofía y compasión; tiene el deber además de trasmitir tranquilidad al moribundo y a sus angustiados familiares. "Es imposible para otra persona compartir los pensamientos y sentimientos de un moribundo. Que cada médico respete la gravedad de la muerte aunque sea porque es el destino final de nuestra carne, aunque sea porque es cuestión de tiempo para que le toque a él y a sus seres queridos, aunque sea porque es una constante ilustración de la limitación de su ciencia.

Es pues necesario que la profesión médica empiece a asumir plenamente el rol que la sociedad le ha asignando en el cuidado del paciente, rol que incluye la activa participación profesional en el proceso que antecede al final de la vida y durante el acto de morir Con ese fin intentaremos hacer una revision del tema y discutir algunos aspectos controversiales del mismo en el ejercicio de la profesión.



La Sociedad ante la Muerte

En el principio el hombre no le temía a la muerte. La persona era guiada y sabía cuándo y cómo iba a morir; la muerte era aceptada sin temor, como sí fuera parte de una natural progresión. La muerte no era ni acelerada ni demorada; se efectuaban ciertos rituales, se crearon liturgias y algunas costumbres quedaron establecidas. El moribundo tomaba parte activa en el ceremonial de la muerte y hasta presidía el protocolo. Y así por milenios la muerte fue un acto público, con la presencia de la familia, amigos vecinos y niños.

En el medioevo la actitud empezó a cambiar. De algo que era común, ordinario, esperado y aceptado pasó a ser algo reservado y hasta prohibido. La mentira empezó a rodear al proceso de la muerte, aparentemente con el propósito de proteger al enfermo moribundo. Apenas a la vuelta de este siglo dos terceras partes de la gente que moría era menor de 50 años, y la mayoría de la gente se moría en su casa, en su cama y rodeados de la familia y amigos. Y los niños aprendían a ver la muerte como parte de la vida, no, como una amenaza o algo inusual, sino simplemente como parte de la realidad (2).

Actualmente la mayoría de las muertes ocurren en mayores de 65 años de edad, y una elevada proporción de los decesos tienen lugar en instituciones médicas u hospicios y en la más absoluta soledad. Porque ya no es aceptable morir en presencia de la familia,; el lugar para morirse es la sala de un hospital o enfermería.Y como un sentimiento característico de los tiempos modernos, el tópico de la muerte debería ser evitado, no porque preocupara el moribundo, sino por la sociedad y los parientes del moribundo. La fuerte emoción causada por aquello que era la fealdad de la muerte debería ser evitada, y el tema de la muerte reemplazó al sexo como tema tabú.

La Ilusión de Inmortalidad

En la segunda mitad del siglo, las avances de la tecnología permitieron a los médicos disponer de un repertorio de intervenciones tecnológicas sin precedentes. La vida de los enfermos críticos era prolongada en forma nunca imaginada, y la tecnología hizo borrosa la línea divisoria entre esta y la otra vida. Los equipos de resucitación tienen ahora la capacidad de regresar a esta vida a personas "muertas" o casi muertas por bloqueo coronario agudo, embolia pulmonar, ruptura de aneurismas o asfixia por inmersión.

Creada de esta manera una cierta ilusión de inmortalidad (Woody Allen decía "yo no quiero ser inmortal por mis obras; yo quiero ser inmortal NO MURIENDO), la vida de los moribundos era prolongada con ayuda de la tecnología a límites que pronto generaron una airada reacción contraria. En un artículo polémico (3) se expresaba con indignación que "mantener vivos indefinidamente a los pacientes con cáncer avanzado es condenable", y se presentaba a la muerte como el amigo que "provee una salida decente y dignificada para un hombre en el periodo crepuscular de la vida". Porque en verdad el acto de morir se había transformado en un acto solitario, mecánico, deshumanizado. Y hasta YIlich lanzó uno de sus famosos dictums: "La medicalización de la Sociedad ha terminado con la era de la muerte natural".




El médico y el moribundo frente a frente


De acuerdo a los trabajos de la dra. KubierRoss (5) el moribundo experimenta un cuadro de profundo stress psicológico en el que pueden identificarse primero actitudes de negación y cólera, de forma y duración variables, que terminan finalmente en la aceptación pasando por un momento también variable de depresión.

Cuando el médico acepta que su paciente ya no tiene mas opciones terapéuticas, lo esta resignando a un final fatal. Esta es una decision crucial porque la muerte es un hecho definitivo y su ocurrencia no debe ser precipitada. Ocasionalmente -sobre todo cuando el enfermo está muy grave y es viejo y dependiente económicamente, los familiares llegan a mencionar el tema en forma tangencial.Y no faltan las personas saludables que llegan a decir "yo en su caso preferiría morir". Pero la gente no está más preparada para morir por una enfermedad incurable per sé de lo que está a morir por vejez.

El paciente terminal representa un "fracaso" profesional para el médico, y un trabajo inutil y deprimente para la enfermera y el resto del personal. El médico puede estar muy mal equipado emocionalmente para manejar a un moribundo; si por un momento se permite pensar que es un semidios, y establece una dependencia o trato médico-paciente, que siempre va en el peor de los intereses del médico, estará a un paso de enredarse en una maraña de represiones, ansiedades y delusiones de invulnerabilidad. Pero el paciente moribundo sufre el aislamiento; residentes y enfermeras los sacan de su rol mental de preocupación profesional y en secreto abrigan la esperanza de que el paciente muera tranquilamente, a una hora conveniente y sin que la familia haga una escena.

Entrenado para curar, y siempre presuponiendo que podrá salvar a sus pacientes,el médico enfrenta ahora un evento fatal que no puede evitar. Habituado a emplear su tiempo en tareas gratas y exitosas, ahora tiene que usarlo en un rol "no técnico", y que no le dá la menor chance de conseguir un éxito convencional. Peor aún, es llamado para dar explicaciones a familiares que hasta ese momento no había conocido; o para escuchar sugerencias de "remedios" inútiles, y pedidos de seguridad cuando hay muy poco que ofrecer. Por todo esto no es sorprendente ver al médico huyendo del escenario, para ir a dedicarle su tiempo a los pacientes que sí se están recuperando, y con los cuales puede recobrar su compostura y el sentido de estar cumpliendo con su misión.

Cuando el paciente acepta la inminencia de su muerte se produce un cambio dramático en su patrón de comunicación. Como no tiene futuro, no está interesado en discutir nada que tenga implicancias futuras. No le queda nada de qué hablar y todas las conversaciones carecen de significado para él. El profesional médico puede experimentar una sensación de embarazo sin remedio, y hasta puede sentirse ridículo en medio de esta escena. Pero la presencia del médico, sin palabras, puede ser tan útil a sus pacientes como cuando conversaban y escuchaban.. "La ansiedad existencialista es liberadora para un médico a cargo de un moribundo porque lo obliga a entrar en la ecuación humana con sus pacientes a medida que confronta los hechos de su propia vida". A fin de cuentas el hombre no empieza a vivir hasta que ha considerado seriamente su propia mortalidad.



Un ejemplo del problema es el empleo de los procedimientos de reanimación o resucitación cardiopulmonar en la Unidades de Cuidados Intensivos. Estas técnicas, originalmente diseñadas "para resucitar a víctimas de injuria aguda" (shock eléctrico, inmersión, reacción a drogas, infarto agudo) se han convertido en una práctica rutinaria y se aplican casi sin considerar la enfermedad de fondo. Estos procedimientos pueden mantener viva a una persona críticamente enferma, pero pueden no ser bien indicadas si el proceso de fondo es irreversible, o si las posibilidades de retorno a tina vida normal son nulas.

Frankl D et al (7) encuestaron a 200 pacientes del UCLA Medical Center para saber si aceptarían ser llevados a UCI en el contexto de 4 posibilidades:

a.Retorno a la salud;

b.Estado personal no-independiente o sea que requerían asistencia para su cuidado personal; c.Pronóstico sin esperanzas, y

d.Persistente estado vegetativo y coma.

El 90% estuvo de acuerdo con la reanimación si despues volverían a su salud normal; 30% aceptaban la reanimación "aunque quedaran como no-independientes"; 16% estuvo de acuerdo con el soporte de vida incluso con un diagnóstico sin esperanza, y sólo 6% dijo que desarían el tratamiento aunque quedaran comatosos.

Desconocimiento del Cuidado Paliativo Optimo. La prolongación de la vida de los pacientes con enfermedades incurables ha conducido a que estos enfermos experimenten más frecuentemente complicaciones más severas de la enfermedad. Paradojicamente el énfasis en los tratamientos curativos, ha condicionado un menor interés en problemas presentados pormuchos pacientes. La fase final de la vida, fase de constante y progresivo deterioro presenta una clínica tan frondosa, que sorprende que la profesión médica no considere a los "terminalistas" en su larga y variada lista de especialistas. Los síntomas prevalentes del paciente terminal son de intensidad moderada a severa y lo mas frecuente es que sean crónicos, afectando a los pacientes por semanas o meses. Donnely et al "" los ha catalogado en orden de frecuencia sobre una base de de 1000 pacientes, tal como se muestra en la Tabla 1. Pero pongámonos en guardia contra la rutina y el empirismo. No se trata de la administración mecánica y automática de medicación síntomática. Se trata del cuidado integral, multidiscíplinario, racional y comprometido de un ser humano en la etapa más crítica de su relación con el profesional médico.



Morir con Dignidad.

Todos estamos de acuerdo en que es inaceptable dejar morir a un paciente sin aliviarle el dolor, el distress respiratorio y emocional. Pero lamentablemente ocurre. La clave para que esto no ocurra es un proceso de toma de decisiones por el médico responsable, proceso que empieza por aceptar que el paciente está muriendo. Cuando esto no se hace, y el manejo de la situación es indeciso e inapropiado la muerte del paciente es meramente incidental, dentro de la misma. Deberíamos ponernos de acuerdo, y hacer que nuestras actitudes frente a un paciente moribundo tengan lugar dentro de un marco que se resume en los siguientes puntos:

1.Discontinuación de medicinas inútiles

2.Discontinuación de estudios innecesarios

3.Discontinuación de toda medicina que no esté directamente relacionada con el alivio de los síntomas.

4.Institución de medidas paliativas para disnea, dolor, agitación y distress respiratorio.

5.Indicaciones específicas que la medicación sintomática no debe ser discontinuada aunque se observen cambios en la respiración, sedación e hipotensión.

La actuación del médico para que su paciente pueda "morir con dignidad", tiene que ver con evitar que la natural ignominia de la muerte afecte la dignidad de la persona. Los valores humanos tienen su esencia en el respeto por la persona, y la individualidad de cada uno de nosotros se basa en nuestra propia conciencia de singularidad. Esto aplicado al paciente terminal significa que cada uno de ellos debe ser informado sobre todas las decisiones que afecten su bienestar, y que debe solicitarse su consentimiento antes de proceder.

Habrá que ser muy cuidadoso para no malinterpretar los deseos del paciente y confundirlos con nuestra propia incapacidad para enfrentar el acto de morir. Al mismo tiempo se cuidará de preservar la autonomía y autocontrol de la persona, ya que la excesiva dependencia produce la sensación de pérdida de la dignidad. Los enfermos terminales sienten que han perdido el aprecio de sus relaciones cuando se les deja solos, y peor si son evitados y hasta se procura no tocarlos, o si reciben vagas señales de afabilidad, o si son saludados con silencio en lugar de palabras. No hay que soslayar el hecho de que la autoestima tiene profundas raíces en la importancia del propio aspecto corporal, de allí que la desfiguración y la mutilación requieren de un cuidadoso soporte psicológico.



Bibliografia

1. Uwadia FE., Diagnosis and Management of Medical Emergencies. Bombay,1973.

2. Aries P., Western Attitudes toward Death. The J. Hopkins Univ. Press, 1974:1-25.

3. Rynearson EH.,Why prolong the Life of a Patient with advanced Cancer.CA 9:85-87,1959.

4. Hudson RE, Death and Dying and the Zealous Phase. Ann Int Med 88-696,1978

5. Kubler-Ross E., On Death and Dying. MY Macmillan Co Publishers, 1969, pp. 113-115. 6. A.S.C.O., Cancer Cue During the last Phase of Life. Clin Oncol 16:1986-1995,1998.

7. Frankl D et al., Attitudes of Hospitalized patients toward life support: a survey of200 medical inpatients.The Am. I of Medicine 86:645-

Fuente:http://www.fihu-diagnostico.org.pe/revista/numeros/1998-99/enefeb99/36-42.html

domingo, 2 de diciembre de 2007

La Equidad


La equidad ha tenido muchas interpretaciones en el pensamiento filosófico, político, social y económico, se vincula con temas de gran profundidad teórica y tiene un amplio alcance en la vida social, económica y cultural, así como en las diferentes esferas de la acción pública. Es un principio ético-normativo que ha estado presente en la construcción de sociedades, en las interacciones humanas y en las decisiones sociales. Su definición es compleja, porque se asocia con lo “justo”, además de innecesario y evitable, y por lo tanto, es algo que puede y debe ser dado por la sociedad, mediante su acción, recursos e instituciones.
En general, la definición de equidad tiene dos vertientes a las que haremos mención en este ensayo. En una vertiente se busca alcanzar lo que es proporcionalmente justo entre unos y otros; en la otra, se busca más bien lo que se ajusta a las diferencias de unos y de otros. La primera tiene que ver con las ideas de igualdad y justicia; y la segunda, con la universalidad y la diversidad. Intentaremos conjugar estas dos vertientes para dar con un concepto que refleje el contexto social, económico y político de hoy. El concepto en el que haremos énfasis combina la igualdad con la diversidad, entendiendo la equidad como “igualdad en las diferencias”. Esta concepción le ha ganado el calificativo de “principio de justicia superior”, porque supera lo que la simple igualdad no puede lograr y, a la vez, intenta corregir las visiones excluyentes de la universalidad.

1. La equidad en el eje de la igualdad y la justicia
La equidad se relaciona estrechamente con la “justicia”, y la idea de justicia en las sociedades modernas está basada en la “igualdad”. La igualdad es uno de los fundamentos de la conformación de los Estados-Nación, constituidos por una “comunidad política” de “individuos libres” aunque integrados en virtud de una “voluntad colectiva” que representa el “bien común”. En esta comunidad política, que rompe con los lazos tradicionales del feudalismo, las personas adquieren un estatus de ciudadanos con derechos abstractos e individuales, garantizados por un poder constituido (el Estado) que es concedido por un poder constituyente (el Soberano). El principio de igualdad ha tenido importancia en todas las tradiciones ético-políticas de sociedad. No existe proyecto de sociedad que no haya tomado este principio como uno de sus fundamentos. Lo que es distinto en estas tradiciones son los ámbitos que integran la noción de igualdad, es decir, la igualdad se establece en función de un algo valorado socialmente. Es por eso que para argumentar a favor o en contra de la igualdad, es necesario primero estar de acuerdo o en desacuerdo con los ámbitos substantivos en los cuales se nos considera como iguales: libertad, propiedad, ingresos y riqueza, derechos, poder, oportunidades, bienestar, entre muchos otros. Esto nos permite decir que la igualdad se ubica en el plano de la discusión sobre los “qués” valorados en la vida social, cultural y política.
Así pues, la igualdad en las sociedades modernas se opone a la cultura del origen, de la herencia y de las diferenciaciones jerárquicas en las sociedades pre-modernas o tradicionales; aquellas donde el estatus de las personas depende de la pertenencia a un grupo, etnia o doctrina religiosa, y el poder emana de una fuerza superior moral o divina. La igualdad ha servido para luchar por un trato, acceso o posición igualitaria en relación con un algo que es común y deseado por todos. Pero, en el mundo real y no abstracto, de las tensiones o confrontaciones con las estructuras sociales y sus jerarquías, la igualdad ha tenido que asociarse con prácticas de justicia, que a través de la historia han adoptado las formas de:
(i) Justicia liberal, a favor de la garantía de derechos individuales al bienestar propio dentro de una sociedad de individuos articulados a través del mercado, y en contra de privilegios o abusos de poder del Estado o del propio mercado, más que en resultados de igualdad social o económica. Desde esta perspectiva, la máxima de la equidad es “no privilegiar a unos perjudicando a otros”.
(ii) Justicia distributiva, a favor de cierto equilibrio entre derechos individuales e igualdad social y económica, dentro de una sociedad democrática y de mercado, en contra de disparidades no controladas por las personas que afectan su acceso a bienes valorados, a través de mecanismos de compensación que no afecten las reglas de mercado. En esta visión, la máxima de equidad es “dar a los menos favorecidos bienes básicos igualmente
valorados”.
(iii) Justicia igualitarista, a favor de la igualdad social y económica dentro de una sociedad democrática, igualitaria y solidaria, comprometida ética y políticamente con el destino de todos y especialmente con los oprimidos, como resultado de transformaciones amplias en contra de los mecanismos que reproducen hegemonías de poder y desigualdades sociales, principalmente de base económica. Muchos de los movimientos sociales han surgido en esta práctica. La máxima de equidad aquí, es “dar a cada quien según su necesidad y pedir a cada cual según su capacidad”.

2. La equidad en el eje de la universalidad y la diversidad
La idea más frecuente de universalidad es dar una misma cosa que todos necesitamos o reconocer algo que es igualmente característico en todos. La universalidad se formó como un mecanismo de inclusión de todos en los “qué” de la igualdad. Es decir, permite que los ámbitos de igualdad fundamentales trasciendan a los grupos y contextos particulares, o límites territoriales, para extenderse a todos, sin adscripción a características específicas o particulares. Desde la óptica de la universalidad el “sujeto” es el centro de evaluación y no los ámbitos; por tanto, si para la igualdad la esfera sustantiva son los “qués”, para la universalidad son los “quiénes”. Ahora bien, ¿ese “todos” nos incluye realmente a todos?. Los “qués” de la igualdad se
definieron en las sociedades modernas como algo externo a las personas, a los cuales quedamos sometidos a través de las reglas sociales y económicas, es decir, somos iguales a semejanza de algo central y organizado desde afuera. Alcanzamos mejores condiciones de vida si tenemos mayores ingresos o propiedades, mejor educación si logramos la más alta escolaridad formal y mejor salud si contamos con servicios médicos y medicinas. Esos “qués” fueron hechos para un sujeto humano universal (generalizado e impersonal) que se supone encierra una definición donde cabemos todos. Pero “los diferentes” a los atributos valorados dentro de este sujeto, cayeron en categorías residuales, minoritarias o inferiores, aún sin serlo numéricamente. Así, la modernidad social y económica privilegió al hombre sobre la mujer, la raza blanca o mestiza sobre la negra o indígena, al adulto joven sobre otros grupos etarios, lo urbano sobre lo rural; y llamó “dependientes” a los que no producen renta; “pobres” a los que no tienen capacidad de
consumo; y en general, “vulnerables”, “débiles” o “necesitados”, a los que no tienen medios propios para procurase ingresos, bienes o servicios. Así, la valoración negativa de las diferencias en los ámbitos substantivos de la igualdad, se trasformó en rechazo o exclusión de “los diferentes” al modelo de sujeto central; por género, origen étnico, categoría socioeconómica, política y cultural; y negarlos significa excluirlos de pertenecer a una misma comunidad. El cuestionamiento y malestar con esta universalidad “excluyente” y con una ciudadanía “fracturada”, donde unos son ciudadanos y otros no, se demuestra en las exigencias de grupos y movimientos sociales al reconocimiento e inclusión real de todos, como sujetos sociales con iguales derechos dentro de sus especificidades propias, tan valiosas y legítimas como las del resto de los seres humanos (los niños y niñas, las mujeres, los indígenas, los ancianos, las personas con discapacidad, etc.). Para ciertos autores estas tendencias excluyentes de la modernización son “deshumanizadoras” porque lo humano es diverso; otros afirman que perpetúa y profundiza las desigualdades; y para otros, constituye una de las principales debilidades de las democracias, centradas más en la representación que en la deliberación, fundamentalmente en los países no desarrollados. Como alternativa, han surgido nuevas perspectivas basadas en la diversidad, como un hecho positivo de la vida y de la humanidad, que fortalece la pluralización del saber y del poder, el ejercicio de los derechos ciudadanos y las posibilidades de alcanzar un bienestar auténtico; que recupere el sentido, las capacidades y las responsabilidades de las personas para ser autores de su propia existencia. La diversidad se relaciona con la voluntad y acción interna, personal y concreta, de cada persona, grupo social, comunidad o pueblo, en su derecho a tener una cultura propia y a decidir sobre su futuro. El reconocimiento de la diversidad es aceptar, según A. Touraine, que “somos iguales entre nosotros porque somos diferentes los unos de los otros”, como personas únicas y completas dentro de nuestra propia existencia y la que compartimos con los otros. En consecuencia, todos tenemos valores, necesidades y aspiraciones distintas y semejantes, igualmente válidas. Tomando la definición clásica de equidad como el recurso para rectificar la aplicación de una norma que por su carácter universal es insuficiente para juzgar cada caso, dentro de la visión de la diversidad, la equidad busca darle un carácter positivo a lo diferente, como característica propia de todos los seres humanos. A esto se refieren algunos autores cuando afirman que: “...la universalidad puede ser injusta si no parte del reconocimiento de las diferencias, lo que es propio de la diversidad y complejidad de lo humano y de los contextos donde la vida se desenvuelve. Si generamos la misma respuesta para todos/as, algunos obtendrán cosas que no necesitan y otros cosas que les serán insuficientes”. Esto implica, reconocer por una parte, la diversidad de los humanos fuertemente relacionada con identidades de género, clase socioeconómica, origen étnico o raza, etc., y por otra, la diversidad de espacios relevantes en los que se puede juzgar la igualdad.
3. La equidad como conjugación de igualdad y diversidad
La equidad es una meta social, que expresa el mayor o menor esfuerzo de una sociedad para impactar en las desigualdades y lograr lo justo, de acuerdo con las valoraciones éticas y políticas contenidas en cada sociedad. En los párrafos anteriores hablamos de dos ejes que cruzan el concepto de la equidad. Un eje tiene que ver con los espacios o ámbitos en los cuales no es justo ser tratados o tener accesos diferentes. Para ello requerimos de reglas de igualdad y de mecanismos para hacer justicia de acuerdo con las exigencias que haga la igualdad substantiva. El otro eje, se relaciona más bien con los sujetos que entran dentro de los criterios de igualdad y justicia, de tal manera que no se generen injusticias al excluir o negar la existencia de personas diferentes con proyectos de vida propios. Para esto es preciso, el reconocimiento de la diversidad de individuos, grupos, pueblos y comunidades con igual derecho a participar en la vida social. En el escenario político e histórico actual de procesos de modernización y globalización económica, amplias y crecientes desigualdades sociales y aumento de las debilidades de la política, de las respuestas del Estado y de la pluralidad de las democracias en los países de América Latina, la equidad invoca a los compromisos de la ética y la responsabilidad con problemas de injusticia en los contextos concretos de nuestras sociedades y de cada uno de los grupos sociales que la integran. En tal sentido, la igualdad ciudadana por si sola no es suficiente para enfrentar las desigualdades que nacen del poder injusto que tienen unos más que otros respecto a un algo valorado socialmente, pero tampoco puede intervenir en todas las formas de injusticia sino atiende también las desigualdades construidas a través del dominio que ejercen unos sobre otros, negando o impidiendo la posibilidad de realización de las personas en sus propias forma de vida por clase, género, edad, etnia y territorio, forzados por una voluntad que les es ajena. Por ello se ha dicho que los movimientos sociales son hoy formas de lucha por la igualdad y la libertad frente a situaciones concretas de discriminación, explotación, exclusión o persecución. Frente a estos problemas, la equidad tiene dos retos: alcanzar justicia garantizando que no haya diferencias donde debe haber igualdad, es decir, que frente a diferencias de acceso o de trato entre unos y otros a ciertos ámbitos valorados de la vida, exista una respuesta social proporcional para lograr eliminar estas diferencias. Pero también busca garantizar que no haya una sola opción donde deben existir diferentes opciones, de tal forma que operen respuestas sociales para que la igualdad sea ajustada a la diversidad de realidades y aspiraciones de cada sujeto. Poner en práctica respuestas orientadas por una ética de equidad, debe partir del reconocimiento de los sujetos sociales y enfrentar las injusticias que limitan, impiden o niegan sus capacidades para la realización de la vida de acuerdo con valoraciones y aspiraciones propias, así como en su apego a la humanidad. En síntesis, la equidad significa igualdad de opciones e igualdad de capacidades para decidir y alcanzar la mayor y mejor expansión posible de realizaciones valiosas (vivir y vivir “bien”), como actores con dominio de nuestras vidas, haciendo que las diferencias sean atendidas con justicia, sobre la base de la proporcionalidad y la diversidad.

jueves, 21 de junio de 2007

Calentamiento Global

Sinopsis: El clima siempre ha variado, el problema del cambio climático es que en el último siglo el ritmo de estas variaciones se ha acelerado de manera anómala, a tal grado que afecta ya la vida planetaria . Al buscar la causa de esta aceleración, algunos científicos encontraron que existe una relación directa entre el calentamiento global o cambio climático y el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), provocado principalmente por las sociedades industrializadas. Un fenómeno preocupa al mundo: el calentamiento global y su efecto directo, el cambio climático, que ocupa buena parte de los esfuerzos de la comunidad científica internacional para estudiarlo y controlarlo, porque, afirman, pone en riesgo el futuro de la humanidad. ¿Por qué preocupa tanto? Destacados científicos coinciden en que el incremento de la concentración de gases efecto invernadero en la atmósfera terrestre está provocando alteraciones en el clima. Coinciden también en que las emisiones de gases efecto invernadero (GEI) han sido muy intensas a partir de la Revolución Industrial, momento a partir del cual la acción del hombre sobre la naturaleza se hizo intensa.

Originalmente, un fenómeno natural: El efecto invernadero es un fenómeno natural que permite la vida en la Tierra. Es causado por una serie de gases que se encuentran en la atmósfera, provocando que parte del calor del sol que nuestro planeta refleja quede atrapado manteniendo la temperatura media global en +15º centígrados, favorable a la vida, en lugar de -18 º centígrados, que resultarían nocivos. Así, durante muchos millones de años, el efecto invernadero natural mantuvo el clima de la Tierra a una temperatura media relativamente estable y permitía que se desarrollase la vida. Los gases invernadero retenían el calor del sol cerca de la superficie de la tierra, ayudando a la evaporación del agua superficial para formar las nubes, las cuales devuelven el agua a la Tierra, en un ciclo vital que se había mantenido en equilibrio. Durante unos 160 mil años, la Tierra tuvo dos periodos en los que las temperaturas medias globales fueron alrededor de 5º centígrados más bajas de las actuales. El cambio fue lento, transcurrieron varios miles de años para salir de la era glacial. Ahora, sin embargo, las concentraciones de gases invernadero en la atmósfera están creciendo rápidamente, como consecuencia de que el mundo quema cantidades cada vez mayores de combustibles fósiles y destruye los bosques y praderas, que de otro modo podrían absorber dióxido de carbono y favorecer el equilibrio de la temperatura. Ante ello, la comunidad científica internacional ha alertado de que si el desarrollo mundial, el crecimiento demográfico y el consumo energético basado en los combustibles fósiles, siguen aumentando al ritmo actual , antes del año 2050 las concentraciones de dióxido de carbono se habrán duplicado con respecto a las que había antes de la Revolución Industrial. Esto podría acarrear consecuencias funestas para la viva planetaria.

La comunidad internacional se organiza: La comunidad internacional está reaccionando y para ello creó el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) en 1988. Este Panel está constituido por expertos de todo el mundo y su objetivo es dar a conocer a los gobernantes del mundo la información científica, técnica y económica disponible sobre el cambio climático, su impacto y las posibles soluciones. El IPCC es la Agencia especializada de la Organización de las Naciones Unidas creada para profundizar en el conocimiento sobre el fenómeno del calentamiento global. Este organismo científico emite un informe periódico a partir de la información disponible y los avances en la investigación producidos en todo el mundo. Cabe señalar que a la fecha este panel de expertos es ya la principal fuente de asesoramiento científico y reúne a cerca de tres mil expertos de 150 países. El Primer Informe de Evaluación del IPCC fue publicado en 1990, y formó la base científica para la negociación del Convenio Marco de la ONU sobre Cambio Climático, que fue concluido en la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro en 1992. El Segundo Informe de Evaluación fue publicado en 1995, y su conclusión clave fue: "El conjunto de las evidencias sugiere una influencia humana discernible sobre el clima global". El informe fue decisivo en la negociación del Protocolo de Kyoto en diciembre de 1997, el mayor instrumento internacional para enfrentar el calentamiento global.

El Grupo de los Ocho (G-8): Sin embargo, los esfuerzos internacionales continúan, sobre la base de los datos de los científicos de la ONU. Por ello, agrupados en el G-8, los líderes de los ocho países más ricos del mundo, en su reunión del 31 de octubre al 8 de noviembre de 2005, trataron justamente el calentamiento global, en un esfuerzo más por hallar acuerdos sólidos al respecto. Se anticipa ya la negativa de Estados Unidos a firmar acuerdos al respecto, pero la presión internacional sigue aumentando. El Grupo de los Ocho se creó el 25 de marzo de 1973 y lo integran Alemania, Italia, Francia, Reino Unido, Canadá, Estados Unidos, Japón y Rusia; mientras que los cinco países invitados son Brasil, China, India, Sudáfrica y México. Durante esta reunión se busca diseñar estrategias para combatir el problema, mediante políticas de fomento al uso de tecnologías limpias para la generación de energía, así como crear condiciones favorables para negociaciones futuras dentro del marco de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Con esta reunión, el tema del calentamiento global es reconocido como uno de los grandes problemas emergentes del mundo actual, que requiere de más y mejores acciones de la comunidad internacional. Como la pobreza y la hambruna, la carrera armamentista, la paz en Medio Oriente.

Principales países emisores de gases de efecto invernadero (GEI) en 1990: Estados Unidos (36,1%) Unión Europea (24,2%) Federación Rusa (17,4%) Japón (8,5%) Canadá (3,3%) Australia (2,1%).

Consecuencias del calentamiento global:

Los datos científicos más recientes confirman que el clima de la Tierra está cambiando de forma rápida. Las temperaturas globales aumentaron casi 1 grado Fahrenheit en el último siglo y probablemente aumenten con mayor rapidez en las próximas décadas. ¿La causa? Una capa contaminante cada vez más densa de bióxido de carbono, principalmente proveniente de las plantas generadoras de energía y los automóviles, que atrapa el calor en la atmósfera. Los científicos predicen que si no se reducen las emisiones que causan el calentamiento global, las temperaturas promedio en EE.UU. podrían aumentar otros 3 a 9 grados para fines del siglo, con efectos de gran alcance. Se elevarán los niveles del mar, inundando las áreas costeras. Las olas de calor serán más frecuentes e intensas. Las sequías y los fuegos arrasadores ocurrirán más a menudo. Los hábitats de mosquitos portadores de enfermedades ganarán terreno. Además, algunas especies serán empujadas hacia la extinción. Como se muestra en esta página, muchos de estos cambios ya han comenzado.

CAMBIA EL PATRÓN DEL CLIMA

Consecuencia: temperaturas más cálidas. Las temperaturas promedio aumentarán al igual que la frecuencia de las olas de calor.

Señales actuales de advertencia:

* La mayor parte de los Estados Unidos ya se ha calentado, en algunas áreas hasta 4 grados Fahrenheit. De hecho, en el 2002, ninguno de los 48 estados inferiores tuvieron temperaturas menores que el promedio. Los últimos tres períodos de cinco años son los más cálidos registrados.

* Muchos lugares en América del Norte registraron sus temporadas o días más cálidos a fines de la década de 1990.

* Desde 1980, la Tierra ha registrado 19 de sus años más calurosos, siendo 1998 el más cálido y ocupando el segundo y tercer lugar los años de 2002 y 2003. Consecuencias: sequías y fuegos arrasadores Las temperaturas más cálidas también podrían aumentar la probabilidad de sequías. El aumento en la evaporación durante el verano y el otoño podrían exacerbar las condiciones de sequía y aumentar el riesgo de fuegos arrasadores. Señales actuales de advertencia

* La sequía nacional de 1999 a 2002 fue una de las tres sequías más extensas de los últimos 40 años.

* En el 2002, los estados occidentales de Estados Unidos tuvieron su peor temporada de incendios arrasadores de los últimos 50 años; casi 3 millones de hectáreas se quemaron en Colorado, Arizona y Oregon, que tuvieron sus peores temporadas. * El período de abril a junio de 1998 fue el trimestre más seco en 104 años en los estados de Florida, Texas y Louisiana.

* En 1998 las condiciones secas produjeron en Florida los peores fuegos arrasadores en 50 años. * De abril a julio de 1999 fue el período de cuatro meses más seco registrado en 105 años en Nueva Jersey, Delaware, Maryland y Rhode Island.

* Montana, Colorado y Kansas experimentaron intensas tormentas de polvo en el 2002, resultado de las condiciones secas.

* Desde septiembre del 2001 a febrero del 2002 fue el segundo semestre más seco registrado para el nordeste

Consecuencia: tormentas más intensas.
Las temperaturas más cálidas aumentan la energía del sistema climático y producen lluvias más intensas en algunas épocas y en ciertas áreas.

Señales actuales de advertencia:
* La precipitación anual nacional ha aumentado entre 5 y 10% desde principios del Siglo XX, principalmente como resultado de fuertes lluvias en algunas áreas.

* Los estados de Vermont, New Hampshire, Rhode Island y Massachusetts tuvieron cada uno más del doble de las precipitaciones normales en junio de 1998.

* Intensas inundaciones en los estados de Texas, Montana y Dakota del Norte durante el verano de 2002 causaron daños por cientos de millones de dólares.

EFECTOS A LA SALUD

Consecuencia: Olas de calor mortales y la propagación de enfermedades. Olas de calor más frecuentes e intensas podrían dar como resultado más muertes por las altas temperaturas. Esas condiciones también podrían agravar los problemas locales de la calidad del aire, que ya afligen a más de 80 millones de estadounidenses. Se espera que el calentamiento global también aumente el potencial del alcance geográfico y la virulencia de las enfermedades tropicales.


Señales actuales de advertencia

* En el 2003, las olas de calor extremo causaron más de 20,000 muertes en Europa y más de 1,500 muertes en la India.

* Más de 250 personas murieron como resultado de una intensa ola de calor que azotó a más de dos terceras partes del Este de Estados Unidos en 1999.

* Mosquitos portadores de enfermedades se están propagando a medida que los cambios en el clima les permiten sobrevivir en áreas que antes les eran inhóspitas. Los mosquitos que pueden portar virus de fiebre del dengue antes estaban limitados a alturas de 1,000 metros, pero recientemente han aparecido a 2,200 metros en las Montañas Andinas de Colombia. Se ha detectado malaria en áreas más altas de Indonesia.

CALENTAMIENTO DEL AGUA

Consecuencia: derretimiento de glaciares, deshielo temprano El aumento en las temperaturas globales acelerará el derretimiento de los glaciares y capas de hielo y causarán deshielos tempranos en ríos y lagos.

Señales actuales de advertencia

* Al ritmo de repliegue actual, todos los glaciares del Parque Nacional Glacier habrán desaparecido para el año de 2070.

* Entre enero y marzo del 2002, después de existir por milenios, se desintegro la sección septentrional de la plataforma de hielo Larsen B en la Antártida, una sección más grande que el estado de Rhode Island, desintegrándose a una velocidad que asombró a los científicos. Desde 1995 el área de la plataforma de hielo se ha disminuido un 40%.

* Según la NASA, la capa de hielo polar se está derritiendo a un alarmante ritmo de 9% por década. El grosor del hielo ártico ha disminuido un 40% desde la década de 1960.

* En 82 años, cuatro de los cinco deshielos del Río Tanana en Alaska ocurridos antes del tiempo normal sucedieron en la década de 1990. Consecuencia: aumenta el nivel del mar Se espera que el ritmo actual de elevación del nivel del mar aumente como resultado de la expansión térmica de los océanos y del derretimiento parcial de los glaciares y las capas de hielo de la Antártida y Groenlandia. Las consecuencias incluyen la pérdida de pantanos costeros e islas barrera, además de un mayor riesgo de inundaciones en comunidades costeras. Áreas bajas como la región costera del Golfo de México y estuarios como la Bahía de Chesapeake son especialmente vulnerables. Señales actuales de advertencia

* El ritmo actual de la elevación del nivel del mar es el triple del ritmo histórico y parece estar acelerándose.

* El nivel global del mar ya ha aumentado de 10 a 20 centímetros (4 a 8 pulgadas) en el último siglo. El mejor pronóstico de los científicos es que el nivel del mar se elevará 48 centímetros (19 pulgadas) más para el 2100 y quizá hasta 94 centímetros (37 pulgadas).

La fotografía de satélite que aparece a la izquierda muestra la plataforma de hielo Larsen B el 31 de enero de 2002. El hielo se ve blanco sólido. Avanzando hacia la derecha, en fotos tomadas el 17 y el 23 de febrero, el hielo empieza a desintegrarse. Observe que en las fotos que aparecen en el extremo derecho, tomadas el 5 y el 7 de marzo, hay agua (azul) donde antes había hielo y que una porción de la plataforma está flotando. Fotos: Administración Nacional Aeronáutica y Espacial.

TRASTORNO DEL ECOSISTEMA

Consecuencia: Cambia el ecosistema y mueren especies Se espera que el aumento en las temperaturas globales trastorne ecosistemas y produzca la pérdida de diversidad de especies, a medida que mueran las especies que no puedan adaptarse. La primera evaluación exhaustiva del riesgo de extinción por el calentamiento global descubrió que más de un millón de especies podrían estar destinadas a la extinción para el año 2050 si no se reduce la contaminación causante del calentamiento global. Algunos ecosistemas, incluso las praderas alpinas en las Montañas Rocosas, así como los bosques tropicales y manglares, probablemente desaparezcan debido a los nuevos climas locales más cálidos o la elevación del nivel del mar en la costa.

Señales actuales de advertencia

* Un estudio reciente publicado en la prestigiosa publicación Nature descubrió que por lo menos 279 especies de plantas y animales ya están respondiendo al calentamiento global. Las zonas geográficas de distribución de las especies se han movido hacia los polos a un ritmo promedio de 6.5 Km (4 millas) por década y sus brotes se han adelantado un promedio 2 días antes por cada década.

* En las Montañas Olímpicas de Washington, el bosque subalpino ha invadido praderas alpinas a mayores elevaciones. En Bermudas y otros lugares, se están perdiendo manglares.

* En áreas de California, las especies marinas de la costa se están moviendo hacia el norte, probablemente en respuesta a temperaturas más cálidas en el océano y el aire. * Durante los últimos 25 años, algunas poblaciones de pinguinos han disminuido 33% en partes de la Antártida debido a reducciones en el hábitat de invierno en el hielo marino.

Como luchar contra el calentamiento global:

Toma estas medidas y ayudarás a reducir la contaminación que causa el calentamiento global. La principal causa del calentamiento global son las emisiones de bióxido de carbono que se producen por la quema, para generar energía, de combustibles fósiles como el petróleo y el carbón. Por lo tanto, cuando tú ahorras energía, contribuyes a la lucha contra el calentamiento global (y además ahorras dinero). Estas son algunas medidas sencillas que puedes tomar:

* Hazte oír. Necesitamos leyes que guíen a nuestra nación hacia soluciones importantes al problema del calentamiento global: autos más limpios y plantas generadoras de energía más limpia. Envía un mensaje a legisladores, jueces y funcionarios gubernamentales electos, haciéndoles saber que los responsabilizas de lo que hagan, o dejen de hacer, respecto al calentamiento global.

* Elige un vehículo eficiente. Un auto con rendimiento de 8.5 Km por litro de gasolina (20 millas por galón) emitirá aproximadamente 50 toneladas de bióxido de carbono durante su vida útil. Un auto con rendimiento de 17 Km por litro de gasolina (40 millas por galón) emitirá la mitad de la cantidad anterior. Al comprar tu próximo auto, elige el vehículo menos contaminante y más eficiente que se ajuste a tus necesidades. Quizá sea un innovador híbrido que combine un motor de gasolina con motores eléctricos (y nunca necesite conectarse). O tal vez sea un pequeño auto compacto en lugar de un SUV. Durante la vida útil promedio, en los Estados Unidos, de un auto que dé un rendimiento de 17 Km. por litro (40 millas por galón) su dueño economizará cerca de $3,000 en costos de combustible en comparación con uno que dé un rendimiento de 8.5 Km. por litro (20 millas por galón. Por lo tanto, antes de comprar tu próximo auto compara el rendimiento en consumo de combustible.

* Conduce con inteligencia. Sincroniza el motor de tu auto y mantén las llantas bien infladas. Esas dos cosas te ayudarán a ahorrar combustible. Si todos los estadounidenses mantuvieran sus llantas infladas de forma adecuada (y un estudio del gobierno demuestra que muchos no lo hacen), el consumo de gasolina a nivel nacional disminuiría un 2%. Una llanta bien calibrada puede aumentar el kilometraje por litro entre un 4% y un 40%; un filtro de aire nuevo puede rendir un 10% más de kilómetros por litro.

* Conduce menos. Cuando sea posible elige alternativas para no conducir (tomar transporte público, usar la bicicleta, caminar, organizar traslados en grupo) y acumula tus mandados para hacer menos viajes. Compra electrodomésticos de consumo eficiente de energía. Usa tu poder como consumidor comprando modelos de uso eficiente de energía. Quizá pagues un poco más al adquirirlos, pero ahorrarás mucho en el costo de electricidad y reducirás la contaminación que producen las plantas generadoras de energía. Busca la etiqueta Energy Star (en inglés), que identifica los aparatos que usan energía más eficientemente. También te puedes servir de las etiquetas de la Guía de Energía para comparar la eficiencia de modelos específicos. Recuerda que los refrigeradores consumen la mayor cantidad de electricidad en el hogar. Los refrigeradores de la actualidad consumen menos de la cuarta parte de la energía que consumen los modelos fabricados hace 30 años. Por esta razón, comprar un modelo más reciente podría significar enormes ahorros de energía para tu hogar. Haz clic aquí y encontrarás más consejos de ahorro de energía (en inglés).

* Cambia tus focos por focos compactos fluorescentes. Los focos compactos fluorescentes duran 10 veces más que los incandescentes que usa la mayoría de la gente aunque inicialmente sean más caros. Por otra parte, un foco compacto fluorescente disminuirá tu cuenta de luz aproximadamente $15 dólares al año, y más de $60 dólares durante su vida útil. Además, mantendrá media tonelada de bióxido de carbono fuera del aire. Climatiza tu casa o apartamento. Por una inversión muy pequeña puedes disminuir tus gastos de calefacción y de aire acondicionado además de reducir la quema de combustibles fósiles. Adhiere tiras aislantes para evitar la entrada de corrientes de aire por las rendijas de las ventanas y de las puertas. Si entran corrientes de aire a través de tomacorrientes o interruptores en muros externos, instala bloqueadores de espuma por detrás de las tapas de los tomacorrientes. Cubre los aparatos de aire acondicionado ( interiores y exteriores) durante los meses de frío. También asegúrate de que tu hogar tenga el aislamiento adecuado. Muchas casas antiguas no cuentan con el aislamiento necesario, especialmente en el ático. Tú mismo puedes revisar el aislamiento, o pedir que lo realice otra persona como parte de una auditoria de energía, que ofrecen muchas compañías de servicios públicos. Llama a tu compañía para averiguar si brinda este servicio.

* Elige energía renovable. Si vives en un estado en el que puedes elegir tu proveedor de energía, elige una compañía que genere por lo menos la mitad de su energía de fuentes de energía eólica, solar u otras fuentes limpias. Incluso, si no tienes la opción de seleccionar un proveedor, puedes apoyar la energía renovable a través de una opción en tu cuenta de luz.